Venezolanos conmemoran jornada trgica

By CASTO OCANDO

Activistas venezolanos residentes del sur de la Florida se congregaron ayer en Bayside para conmemorar los 19 fallecidos y los más de 200 heridos resultantes de la jornada del 11 de abril del 2002 en la capital venezolana, cuando una manifestación que pedía la renuncia del presidente Hugo Chávez fue atacada con disparos, y los militares pidieron la renuncia al mandatario.
Al igual que en otras ciudades de Estados Unidos, como Houston, Dallas y Washington, los venezolanos de Miami-Dade y Broward se hicieron eco de la consigna ''No + Hugo Chávez'', una campaña iniciada en Facebook meses atrás, y exigieron la liberación de más de una veintena de presos políticos que permanecen detenidos ilegalmente en Venezuela. Protestas similares se replicaron en capitales latinoamericanas, así como en importantes ciudades europeas como Madrid y Londres.
Por su parte, el gobierno venezolano inició jornadas de conferencias y foros hasta el domingo para conmemorar, por el contrario, el retorno de Chávez al poder y el aparente triunfo de la revolución bolivariana sobre el ''golpismo'' opositor.
Congregados junto a la estatua de Simón Bolívar en Bayside ayer en la mañana, un grupo de activistas venezolanos llamó la atención sobre la inestabilidad política del país suramericano.
El ex petrolero Horacio Medina hizo un recuento de las condiciones que propiciaron los acontecimientos del 11 de abril, durante los cuales el presidente Chávez fue sacado temporalmente del poder. Medina detalló que meses antes de los sucesos, el mandatario había creado una situación crítica en los sectores petrolero y empresarial, la cual terminó estallando en una masiva manifestación que reunió a unas 700,000 personas y catalizó la renuncia de Chávez exigida por los militares.
''Ya basta, no más Chávez no sólo para Venezuela, sino [también] para América Latina'', dijo Medina, uno de los siete ejecutivos despedidos por Chávez entonces y residente en Miami como asilado político.
El 11 de abril del 2002 ''fue un día de infamia para los venezolanos'', manifestó Raúl Leoni, un ex diputado venezolano que ahora vive en Weston.
Rafael Adrianza, el presidente de la Fundación Nacional Venezolano Americana (Fundaven), dijo que a pesar de las pruebas ''abrumadoras'' de que Chávez coopera con la narcoguerrilla colombiana, Venezuela no debería ser incluida en la lista de países terroristas del Departamento de Estado.
''Sí estamos de acuerdo con que se declare al presidente Chávez como terrorista, pero no a un país terrorista, porque los venezolanos siempre hemos sido pacíficos, y amigos del mundo'', enfatizó Adrianza.
Para Gonzalo Aguerrevere, un representante del opositor Primero Justicia en Miami, ``ya es hora de suspender el acuerdo internacional de que a los gobernantes en ejercicio que cometen delitos graves no se les toca''.
Los activistas pidieron la liberación de los 25 presos políticos que permanecen detenidos ilegalmente, ''a pesar de que no hay evidencias en su contra'', apuntó Patricia Andrade, la presidenta de la organización Venezuela Vigilante.