Publicado el sábado 12 de abril
del 2008
Venezolanos conmemoran jornada trgica
By CASTO OCANDO
Activistas
venezolanos residentes del sur de la
Florida se congregaron ayer en Bayside para
conmemorar los 19 fallecidos y los más de 200 heridos
resultantes de la jornada del 11 de abril del 2002 en la
capital venezolana, cuando una manifestación que pedía
la renuncia del presidente
Hugo Chávez fue atacada con disparos, y los
militares pidieron la renuncia al mandatario.
Al igual que en otras ciudades de Estados Unidos,
como Houston,
Dallas y Washington, los venezolanos de
Miami-Dade y Broward se hicieron eco de la consigna
''No +
Hugo Chávez'', una campaña iniciada en
Facebook meses atrás, y exigieron la
liberación de más de una veintena de presos
políticos que permanecen detenidos ilegalmente en
Venezuela. Protestas similares se replicaron
en capitales latinoamericanas, así como en
importantes ciudades europeas como
Madrid y Londres.
Por su parte, el gobierno venezolano inició
jornadas de conferencias y foros hasta el
domingo para conmemorar, por el contrario, el
retorno de Chávez al poder y el aparente triunfo
de la revolución bolivariana sobre el ''golpismo''
opositor.
Congregados junto a la estatua de Simón
Bolívar en Bayside ayer en la mañana, un
grupo de activistas venezolanos llamó la
atención sobre la inestabilidad política del
país suramericano.
El ex petrolero Horacio Medina hizo un
recuento de las condiciones que
propiciaron los acontecimientos del 11
de abril, durante los cuales el
presidente Chávez fue sacado
temporalmente del poder. Medina detalló
que meses antes de los sucesos, el
mandatario había creado una situación
crítica en los sectores petrolero y
empresarial, la cual terminó estallando
en una masiva manifestación que reunió a
unas 700,000 personas y catalizó la
renuncia de Chávez exigida por los
militares.
''Ya basta, no más Chávez no sólo
para
Venezuela, sino [también]
para América Latina'', dijo Medina,
uno de los siete ejecutivos
despedidos por Chávez entonces y
residente en
Miami como asilado político.
El 11 de abril del 2002 ''fue un
día de infamia para los
venezolanos'', manifestó Raúl
Leoni, un ex diputado venezolano
que ahora vive en Weston.
Rafael Adrianza, el
presidente de la Fundación
Nacional Venezolano
Americana (Fundaven), dijo
que a pesar de las pruebas
''abrumadoras'' de que
Chávez coopera con la
narcoguerrilla colombiana,
Venezuela no debería
ser incluida en la lista de
países terroristas del
Departamento de Estado.
''Sí estamos de acuerdo
con que se declare al
presidente Chávez como
terrorista, pero no a un
país terrorista, porque
los venezolanos siempre
hemos sido pacíficos, y
amigos del mundo'',
enfatizó Adrianza.
Para Gonzalo
Aguerrevere, un
representante del
opositor Primero
Justicia en
Miami, ``ya
es hora de suspender
el acuerdo
internacional de que
a los gobernantes en
ejercicio que
cometen delitos
graves no se les
toca''.
Los activistas
pidieron la
liberación de
los 25 presos
políticos que
permanecen
detenidos
ilegalmente, ''a
pesar de que no
hay evidencias
en su contra'',
apuntó Patricia
Andrade, la
presidenta de la
organización
Venezuela
Vigilante.