El año pasado, el agente amenazó a
su víctima con quitarle la vida
REINALDO VARGAS
EL UNIVERSAL
Gustavo Adolfo Avila Piña, de 27 años de edad, la
madrugada del domingo estaba celebrando doble: cumplía años
su esposa y el triunfo de los Leones del Caracas. Todo habría
salido justo como lo planeó de no haberse topado con un
funcionario de la Policía Municipal de Caracas, agente que
sin mediar palabras le disparó en seis oportunidades.
Los familiares del joven contaron en la medicatura
forense de Bello Monte, que el problema entre "la
Muerte" _como es apodado el funcionario_ y Avila Piña
venía desde el año pasado, cuando ambos se fueron a las
manos en una peña hípica. "Desde entonces el policía
se la juró a mi primo, que adonde los viera lo iba a matar",
dijo Atair Ortega.
La amenaza fue tan seria que el uniformado fue denunciado
ante la Fiscalía, "porque mi primo sabía que tener
problemas con un policía, tarde o temprano, te cobran la
cuenta".
Advertidas las autoridades sobre el percance entre ambos,
Avila Piña decidió tomar la vida con más calma, pero jamás
pensó que en plena celebración del cumpleaños de su
esposa y del triunfo de su equipo se iba a topar con el
policía, quien después de dispararle llamó a una comisión,
que, según la familia, fue la que preparó el escenario
para simular que el joven se había enfrentado. De acuerdo
con la versión de los familiares del joven, "la Muerte",
además de ser policía, supuestamente es un azote del
sector Los Alpes de El Cementerio, lugar en el que
ocurrieron los hechos. Avila Piña, quien se ganaba la vida
como comerciante informal en El Cementerio, dejó dos niños:
uno de tres y otro de ocho años.