Publicado el 11.04.2006 09:49
Por Eleonora Bruzual
Trinchera"
Desde una tierra que presagia fuego...
Radio
Mambí, la Grande (710 AM)
Hoy
ya estoy de regreso en Miami, alistándome para retornar en breve a Caracas
que es el lugar donde debo estar… Puedo decirles que cada actividad que
realicé al lado de las heroicas mujeres de MAR Por Cuba, tanto en París
como en la ciudad de Ginebra fue provechosa y acertada… Pensar que
levantar voces denunciantes, voces de alerta que despiertan la atención
sobre tiranías viejas y nuevas que buscan pasar en silencio sus crímenes y
violaciones a los Derechos Humanos no es importante, sería un gran error.
La presencia sistemática y valiente en Foros e instancias internacionales
debe ser constante.
Puedo
decirles que allá en París y en Ginebra, conocer de la terrible realidad
que vive el pueblo venezolano ahora secuestrado por la infamia de un
caudillo militar bananero, enfermo de ambición y adueñado del Poder fue
para muchos impactante.
Consignarle
videos y pruebas irrefutables de violaciones aberrantes a nuestros
elementales derechos y libertades les mostró a muchos la realidad que una
campaña millonaria y canalla financiada con los dineros del Estado y Pueblo
venezolano, orquestada por lo peor y más vil de una izquierda delincuente,
globalizada ya para la desestabilización y la desinformación y avocada a
vender a déspotas como Fidel Castro y su carnal Hugo Chávez como neodemócratas
de un mundo ganado para el servilismo, el culto a la personalidad y la
miseria como única forma de garantizarles a ellos y sus camarillas la
permanencia vitalicia en el poder tiránico, consignarles como les digo esas
pruebas de –por ejemplo- la aberrante Lista de Tascón, o las imágenes
grotescas de Chávez y Aristóbulo Istúriz manipulando el cerebro y la
voluntad de la pequeña Nazareth Padrón fueron concluyentes.
Eso
junto a los ataques a periodistas y Medios de Comunicación, y sobre todo de
la aclaratoria de que para los que andamos dentro y fuera de Venezuela
denunciando y combatiendo ese régimen oprobioso y nefasto no representamos
una prueba de que ellos sean demócratas o respetuosos de los Derechos
Humanos, sino que somos voces de un pueblo que se revela contra un neotirano
grotesco que día a día pretende conducirnos por los espantosos senderos
que por casi medio siglo transita el pueblo cubano.
Hablar
en Ginebra, frente a representantes de organizaciones de defensa de
Libertades fundamentales y Derechos humanos, de los espantos de una
Venezuela tomada por la violencia y la impunidad, norma impuesta por el
propio déspota gobernante, hablarle a ese auditórium del dolor de la
Familia Sindoni, de la Familia Faddoul, de la familia de Jorge Aguirre.
Hablarles de los caídos durante estos siete años de horror castro-chavista
me permite decirles que ningún esfuerzo ni ningún auditórium debe ser
obviado. Que no es tiempo de pausas sino de afanes y acciones para poder
recuperar nuestra patria para la libertad.
Consignar
en París y en Ginebra, tanto en los Organismos de Derechos Humanos como en
instituciones gubernamentales de ambos países las listas de presos políticos.
Los expedientes recopilados por Patricia Andrade incansable luchadora por
los Derechos Humanos en Venezuela fue realmente importante. Estar allá
junto a Sylvia Iriondo y el resto de la Delegación de las Mujeres anti
Represión de MAR por Cuba, junto a disidentes, expresos políticos de la
tiranía castrista, junto a Blanca González una madre doliente con su hijo
Normando Hernández González muriendo de olvido y torturas en una cárcel
tenebrosa de Cuba, por el delito de ser un periodista independiente, estar
con ellos me hizo saber que con ellos y conmigo estaban los padres de Keyla
Guerra la niña asesinada por Goubeia en Altamira aquel sangriento 6 de
diciembre de 2002, los otros caídos esa espantosa noche… Que mi voz se
levantaba allá por los masacrados en Puente Llaguno, por los caídos un día
como hoy cuando valientes marchaban para sacar del poder a un traidor
militar que ha entregado la patria al tirano asesino Fidel Castro y usa las
riquezas del pueblo venezolano para comprarse cómplices y financiar a sus
socios, a sus secuaces que están buscando adueñarse de otros países de
una América más amenazada que nunca por ese verdugo, por ese sociópata
llamado Fidel Castro. Que con todos también estaba el grito denunciante por
Maritza Ron, caída también el Altamira defendiendo la voluntad de un
pueblo que mayoritariamente pedía revocarle el mandato presidencial a un
canalla. Por Antonio Castillo masacrado en una calle en Caracas, por Haydee
Castillo y Antonio López sus padres. Por esas mujeres venezolana, esposas,
hermanas madres... Ellas que lloran por un tiempo de espanto que les
arrebata a sus hijos y les convierte la patria en un infierno. Por los
quemados de Fuerte Mara, por los soldados de la Plaza Altamira, secuestrados,
torturados y asesinados…
Por
mis compañeros periodistas perseguidos y acosados… Por los desterrados,
por los presos, por los perseguidos… Por los valientes y valiosos
empleados de la Industria Petrolera sacados de sus puestos de trabajo y
perseguidos y marginados por un régimen de déspotas… Por los olvidados,
por los que no podemos permitir que sus vidas y sacrificios hayan sido inútiles.
Todos estaban allá en París y Ginebra, dándome el coraje para denunciar,
dándome la fuerza para continuar…
No
deseo extenderme más en esta Trinchera, la primera que hago desde que ayer
regresé a Miami. Hoy, en la Mesa Redonda, espacio que dirige y conduce
Armando Pérez Roura director de Radio Mambí, tendré una hora completa
para detallarles esta nueva jornada de lucha escenificada en París y en
Ginebra. Ahora sólo les digo que vengo con más fuerzas, con más coraje a
seguir luchando tanto por mi patria Venezuela, como por Cuba, hermanadas en
la tragedia más dolorosa que pueda nadie imaginar…
Decirles
que al vociferante neotiranomilitar que con un show ridículo contra el
gobierno norteamericano y su representante en Caracas, el embajador William
Brownfield, no tapará la realidad de impunidad, de muerte, de persecución,
de hambre, de espanto y terror que se ha enseñoreado en Venezuela con su
arribo al Poder. Que no nos dispersará la lucha. Que sus templetes ridículos
y sus desplantes obscenos sólo son la prueba de lo bajo que ha caído
nuestra Patria al haber permitido el arribo de un traidor que ha entregado
Venezuela al gran chulo cubano, que pretende reeditar la misma infinita
tragedia de la Patria de Martí, y que desesperado busca silenciar las voces
de los que con firmeza sabemos que sólo nosotros los venezolanos podremos
restituir la Democracia y volver a transitar caminos de justicia y libertad.