¿QUIEN ES EL GRAL. FELIPE RODRÍGUEZ?

 

Dentro del grupo de 14 militares de alto rango de los cuatro componentes de la FAN que se pronunciaron el 22 de octubre del año 2002 en la Plaza Francia de Altamira, se encuentra este  General de División de la Guardia Nacional, Felipe Rodríguez Ramírez.

 

Militar recio de carácter firme y sólidos principios institucionales, formado en el seno de la FAN cuando esta institución todavía se regía por las normas y principios de salvaguarda y defensa de la soberanía nacional.

 

            A lo largo de su carrera militar, demostró un espíritu de superación que lo llevó a optar a la realización de estudios  que requerían de amplias condiciones intelectuales y de formación castrense, llevándolo a las escuelas militares de países con una alta tradición en estos asuntos como U.S.A , Alemania, Suiza, Colombia y España.

 

Los cargos ocupados por este General así lo ratifican desempañándose durante los últimos años de su carrera militar como Jefe del Estado Mayor de la Guardia Nacional y posteriormente como Director del IEDEN (Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional)

 

            Destacado miembro de los comandos de lucha contra el terrorismo, cuenta con una vasta experiencia en estas lides, además de su experticia en asuntos relacionados con Inteligencia y lucha contra el narcotráfico internacional.

 

            A raíz de una serie de irregularidades observadas dentro del seno de la FAN, producto de la politización de la misma por parte del presidente Hugo Chávez Frías, además de la desviación que venía sucediendo de las verdaderas funciones de los componentes de esta institución, sumado a lo ocurrido del día 11 de Abril del año 2002, donde quedaba literalmente desvirtuada la defensa del sistema democrático y la soberanía nacional, decide pronunciarse junto al destacado grupo de Generales y Almirantes que se declararon en desobediencia legítima, apegados al artículo 350 de la Constitución Nacional.

 

            Durante su permanencia dentro la Plaza Altamira, se ocupó de la seguridad de la misma, ganándose de inmediato el cariño y admiración del pueblo que durante muchos meses protestaba pacífica y constitucionalmente en esta plaza. Ante la popularidad de que gozaban estos militares a quienes posteriormente se les sumaron más de 100 oficiales, suboficiales y tropa de la FAN, al igual que algunos otros en particular, comenzó a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para el régimen y sus seguidores, pues a pesar de la masacre ocurrida el 06 de diciembre, la seguridad y lo inexpugnable  de la Plaza Altamira permitía a los opositores protestar con la tranquilidad de que no serían atacados por las hordas oficialistas que para aquel entonces al igual que hoy se dedicaban a amedrentar con armas de fuego a quienes protestaban contra el régimen. Esto le valió el apodo de El Cuervo, pues su trabajo lo mantenía día y noche en alerta para cuidar la seguridad de muchos venezolanos.

 

            La incomodidad que suponían estos militares y la Plaza Altamira para el régimen de Hugo Chávez tenía que ser neutralizada por lo que este general al igual que algunos otros militares disidentes  son implicados en hechos de explosiones ocurridas en los Consulados de España y Colombia. Atentados estos cuya autoría es por todos conocida, proviene de las mismas entrañas del régimen. Ante la ausencia evidente de un Estado de Derecho y una Justicia Imparcial, se ve en la obligación de pasar a la clandestinidad durante el primer trimestre del año 2003, donde permanece en pie de lucha contra la tiranía de Hugo Chávez Frías, como uno de los iconos de resistencia al igual que otros dignos militares de la Fuerza Armada Venezolana.