LA RAZON DIGITAL-ESPAÑA 10/01/2007
Chávez «coloca» a su hermano
Adán de «segundo» y anuncia nacionalizaciones
El caudillo venezolano comienza hoy su tercer
mandato consecutivo con un discurso más radical
Ángel Sastre
A imagen y semejanza de Cuba, la responsabilidad de ser el
segundo hombre más poderoso del régimen recaerá en Adán Chávez, hermano
mayor del presidente considerado figura clave en la organización del nuevo
partido socialista único, que sustituirá el sistema multipartidista que
integraba la coalición oficialista.
El reelecto presidente pretende perpetuarse en el poder con
su «Socialismo del Siglo XXI» mediante una reforma en la Carta Magna que le
permitiría su reelección indefinida. Según afirmó a LA RAZÓN el abogado y
ex catedrático Manuel Malaver, el jefe de Estado buscará desarrollar las
bases para «hacer vitalicia su dictadura». «No es peregrino vaticinar que
el esfuerzo de Chávez y sus grupos por continuar un experimento [político]
no busca otra cosa que hacer vitalicia su dictadura so pretexto de luchar por
la redención de los pobres», enfatizó.
Además, los medios de comunicación serán un blanco
preferencial en esta nueva etapa del proyecto chavista. El caso más sonado es
el de Radio Caracas Televisión (RCTV), el canal de televisión más antiguo
del país, cuya concesión vence
en mayo próximo y no le será renovada, anunció el propio Chávez.
A este respecto el controvertido presidente también censuró
a la jerarquía de la Iglesia católica, que esta semana defendió la libertad
de prensa y criticó el cierre de canales. «Creo que están expuestos a que
Cristo los condene y, además, están perdiendo buena parte del respeto que
los venezolanos les tenemos y sobre todo los católicos como yo», planteó.
Por otro lado, a efectos prácticos, la vía al socialismo
implicará en el comienzo del nuevo Gobierno la nacionalización de empresas
que fueron privatizadas a principios de los noventa y de otras que, siendo
privadas en su origen, controlan sectores que Chávez considera «estratégicos»
para la soberanía y la seguridad del país. Es el caso de la Compañía Anónima
Nacional Teléfonos de Venezuela
(Cantv), privatizada en 1991 -de la que Telefónica
posee un 6%-, de empresas generadoras y proveedoras de electricidad y de
algunas áreas manejadas por multinacionales del petróleo en la Faja del
Orinoco. Cantv es la mayor empresa privada de Venezuela
y cuenta con la infraestructura de telecomunicaciones más consolidada. Su
volumen de negocios sólo lo supera el grupo estatal Petróleos de Venezuela
SA (Pdvsa).
Las acciones de la compañía venezolana cayeron ayer un 30% de su valor en la
Bolsa de Nueva York tras el anuncio de Chávez.
Ante las intenciones del caudillo venezolano, Estados Unidos
respondió ayer con severas críticas y pidió compensaciones para las
empresas estadounidenses que puedan verse afectadas. «Si resultan
perjudicadas nuestras compañías, esperamos que sean compensadas rápida y
justamente», declaró el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon
Johndroe.
México «perdona» a Venezuela