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Caracas, domingo 20 de abril, 2008 Nacional y Política |
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El misterio de los videos
Entre las múltiples irregularidades que según sus defensores se han
producido durante el proceso contra el general Felipe Rodríguez,
destaca sobremanera la desaparición de los videos con las imágenes
registradas por las cámaras de seguridad del Consulado de Colombia:
un día estaban, al otro ya no.
El Ministerio Público promovió esos 15 videos como parte de sus
pruebas. "Pero, oh, sorpresa", dice Claudia Mujica: "Los videos
nunca aparecieron a pesar de que las autoridades colombianas los
entregaron y hasta se les hicieron experticias en el Cicpc".
¿Dónde están? Nadie sabe. Durante el juicio sólo se exhibieron
imágenes de las manifestaciones en la Plaza Francia de Altamira.
Pero de ese registro visual en el que seguramente hubiera podido
apreciarse el momento de la colocación del explosivo no hay noticias.
Aunque hay constancia de su existencia: la inspectora jefe adscrita
al Departamento de Microanálisis del Cicpc, Deisy Olimpia Vigüez, se
encargó de evaluar la confiabilidad de las grabaciones y encontró
que habían sido tan alteradas que "hasta habían grabado encima tomas
del 23 de Enero y de la Disip", señaló la abogada Janeth Carbone. El
propio Rodríguez dice haber visto parte de las imágenes originales y
señala que se observa a un individuo al que le faltan varios dedos
colocando el artefacto explosivo.
Otra historia singular es la de dos equipos T-Motion que aparecen
como incautados el día de la detención de Rodríguez.
Alirio Camejo fue el agente de la Dirección de Inteligencia Militar
que coordinó el allanamiento y captura de Rodríguez. En sus
declaraciones del 11 de octubre de 2007 afirma que fue él quien
encontró "dos beeper" en el tanque de una poceta y un celular que
habría sido arrojado por una ventana, además de una subametralladora.
Mojados como estaban, esos T-Motion -que no beeper- debieron ser
llevados a la gerencia de seguridad de Movistar. En el acta del día,
sin embargo, sólo figura un aparato, la pistola del general, un CPU
y un fusil. "La Fiscalía pidió que se incorporaran como pruebas los
T-Motion y finalmente presentaron dos aparatos nuevos, en perfecto
estado, sin óxido y sin ninguna constancia de reparación, con lo que
se perdió la cadena de custodia", explica Mujica: "Esto es creación
de elementos para tratar de inculpar, porque lo que supuestamente
encontraron en los aparatos era algo así como un manual para el
golpe de Estado, en el que se dicen cosas como 'colocar bombas', 'dirigir
compra de explosivos'. Es algo ridículo".
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