
Noticiero Digital
Estudiantes
presos y juristas del horror
"Quien
esconde por miedo su opinión, y como un crimen la oculta en el fondo del pecho,
y con su ocultación favorece a los tiranos, es tan cobarde como el que en lo
recio del combate vuelve grupas y abandona la lanza al enemigo.”
JOSÉ MARTÍ
Político y escritor cubano
(1853-1895)
ESTUDIANTES PRESOS Y UNO DE LOS “JURISTAS”
DEL HORROR.- Ayer en el palacio de ¿justicia? reinaba la indignación y el
horror, por los pasillos se paseaba a los estudiantes detenidos en las
manifestaciones, iban esposados y escoltados por funcionarios como cualquier
choro.
Los rostros de estos muchachos reflejaban susto, asombro, no les cabía en la
cabeza todo aquello, no entendían como eran tratados de esa manera por
demostrar su rechazo a las medidas del gobierno, creían que estaban en su
derecho tal y como lo estatuye la constitución. Los jóvenes eran
“arreados” hasta varios tribunales, unos menores a tribunales de LOPNA, había
un “chamito” de 14 años.
El mayor número iba para el Juzgado 34 de Control donde el juez Erickson
Lawrence a quien extrañamente le “distribuyeron” de un solo golpe siete
casos, y decimos que extraño porque de haberse realizado la distribución
normal, estos siete casos habrían sido remitidos a distintos tribunales, allí
los estudiantes-reos son: C. Francisco Javier Ortiz; Camilo Parra; Martha
Andreina Peña; Paulo Luís Ramos Fuentes; Luís A. Ríos Salas; José Gregorio
Ruiz y Omar Santaella.
Muchos abogados se arremolinaban a las puertas comentando con rabia aquello que
no titubeaban en calificar como “atropello inhumano” y se ofrecían para
ejercer gratuitamente la defensa. Abajo, en la entrada, una veintena de guardias
nacionales fuertemente apertrechados como para una batalla eran formados en fila
esperando a los compañeros de los presos que se rumoraba manifestarían frente
a aquellos tribunales.
De repente se apareció en el sitio el presidente del Circuito judicial Penal y
magistrado de la Sala penal del TSJ, Eladio Aponte Aponte, quien visitó a los
muchachos en los calabozos de retención que hay en los sótanos, a cada uno les
ofreció “medidas cautelares” para que no quedaran presos, aquello no era
otra cosa que la demostración de que se estaba utilizando a los tribunales como
otro medio de represión del régimen porque este magistrado estaba ofreciendo
algo que no era de su competencia, ni el era el juez del caso, sin embargo sabía
lo que el juez iría a determinar en cada caso antes de que los muchachos
rindieran declaración, Aponte Aponte además terminaba su “amistosa”
entrevista con los muchachos previniéndoles de que no deberían volver a
manifestar, amenaza indigna de quien tiene la misión de garantizar la vigencia
de los derechos constitucionales de los ciudadanos desde la mas alta
magistratura.
Finalmente debo decirles a mis lectores, que a aquellos “chamos” presos,
esposados, encalabozados, asustados y todo repetían las mismas consignas por
las que los tenían bajo aquella humillación: ¡Viva la Universidad! ¡Libertad!
¡No al cierre de RCTV! A cambio recibían aplausos de todos quienes los veían
pasar.