LÁZARO FORERO aún confía en demostrar su
inocencia
“A
Danilo Anderson le deseo que Dios lo tenga en su gloria”
El ex comandante de la Policía Metropolitana considera que se le sigue un
juicio viciado a propósito de los sucesos del 11-A: “Y resulta que los
verdaderos culpables de lado y lado andan en libertad”. Pese a ello,
manifiesta que no guarda rencor alguno contra las personas que lo han señalado
e investigado
DAVID GONZÁLEZ - SANDRA GUERRERO
El Nacional
—¿Por qué cree que lo involucran en los hechos del 11 de abril de 2002?
—Es un pase de factura porque nosotros dimos la pelea para que ellos no nos
despojaran de la PM.El Ministerio del Interior y Justicia se la quería quitar
a la Alcaldía Mayor y hasta nombraron un director. Pero le dimos la pelea jurídica
y el Tribunal Supremo de Justicia nos dio la razón y anuló ese nombramiento.
Para ellos eso fue una derrota humillante y de alguna manera tenían que
cobrarse. Además, para lavarse la cara el Gobierno tiene que culpar a alguien
por los hechos del 11-A.
—¿Qué actividades cumplió y qué órdenes impartió el 11-A?
—Ese día salimos a una concentración en Chuao, como habíamos ido a otras
en ese lugar. Jamás imaginamos el tamaño de la concentración que se iba a
formar ese día. El personal lo desplegamos alrededor del sitio.
Cuando los manifestantes decidieron ir hacia el centro de la ciudad, todo
nuestro personal con las unidades y vehículos antimotines quedaron encerrados
en Chuao. Con el poco personal que teníamos fuera de la concentración
intentamos parar la marcha en el distribuidor El Pulpo, en Plaza Venezuela, en
la avenida Urdaneta, El Calvario y la esquina de La Pedrera, en la avenida
Baralt. En todos esos lugares fuimos rebasados, porque no teníamos cantidad
de personal suficiente como para pararlos. Una vez que los funcionarios que
estaban en Chuao llegaron al centro, se logró controlar la marcha en El
Calvario y la esquina de La Pedrera. Nuestro trabajo fue establecer barreras
entre el oficialismo y la oposición, primero fue con policías. Pero cuando
comenzaron a disparar, colocamos las ballenas. Eso evitó que en vez de 19
muertos hubieran ocurrido miles de muertes.
—¿Qué opinan de la actitud de los ocho funcionarios de la PM que
originalmente estuvieron presos en la Comandancia General y luego pidieron su
traslado a la Disip? Ellos cambiaron su versión original. ¿A qué cree que
se debió esto?
—En octubre de 2004, el fiscal Danilo Anderson se reunió a solas con los
ocho policías. Pero antes de ese día ya se corría la voz de que iban a
declarar contra nosotros, incluso lo había anunciado el periodista Francisco
Olivares de El Universal. Una vez finalizada esta reunión, yo me reuní con
ellos y les manifesté que yo sabía lo que les estaba proponiendo el fiscal y
les aconsejé que no se dejaran manipular con ofrecimientos de libertad o
cambios de calificación, porque para que nosotros fuéramos presos como
autores intelectuales o cooperadores tenían que existir unos autores
materiales que serían ellos. Lamentablemente, complacieron al fiscal en todas
sus exigencias: revocaron a los abogados, pidieron traslado a la Disip, nos
denunciaron y sin embargo todavía están presos. Además, eso se deja ver en
la declaración que realizó el funcionario Luis Enrique Molina Cerrada ante
el Tribunal Cuarto de Juicio del estado Aragua, ante la pregunta de la Fiscalía
¿cuándo Forero les sugiere que se fuguen? Contestó: “Después de que el
doctor Anderson nos explicó por qué estábamos presos y quiénes eran los
culpables”. Aquí se puede determinar que el fiscal habló con ellos. Todo
eso es lamentable, porque yo siempre he considerado, y ahora que he visto el
expediente, estoy seguro de que esos ocho policías son inocentes.
—¿Una vez consultado el expediente, qué elementos los involucran a ustedes
con los hechos del 11-A?
—Se nos acusa de haberle proporcionado las armas y haber dado las órdenes
de disparar a los ocho policías para que ocasionaran la muerte de dos
personas e hirieran a cuatro más. Te digo que todo policía tiene su arma
asignada desde el momento que se gradúa, en las comisarías hay armas de
apoyo que le son asignadas a los funcionarios cuando van a salir al servicio,
y dependiendo el tipo de servicio, se les asignan. Hay declaraciones en el
expediente del parquero que dice que él, como jefe de guardia, es responsable
de asignar las armas y le preguntan que si él el 11-A recibió órdenes de
Vivas, Forero o Simonovis pero dice claramente que no habló personalmente ni
por radio con nosotros. La otra acusación es la de haber dado instrucciones
por radio de disparar a los talibanes, quiero decirte que el día 14 de
febrero de 2004 se le entregaron a la fiscalía en la persona de la fiscal
Aura Torres todos los casetes de la grabación del control maestro, esos
casetes están en el Cicpc y en ninguno aparece la orden “disparen a los
talibanes”. En una de esas cintas yo digo “Manden refuerzos porque los
talibanes están disparando”. Tan es así que la fiscal, a pesar de que nos
acusa de dar órdenes para disparar, no consignó ante el tribunal el casete
donde está la supuesta orden porque no existe. Nosotros sí consignamos ante
el tribunal las cintas. Como se puede ver, ninguno de los elementos es
contundente.
—¿Tienen esperanzas de salir en libertad?
—Lamentablemente, la justicia venezolana está parcializada, uno lo oye en
la calle y piensa que es así. Pero cuando lo vive en carne propia, te das
cuenta de que es una realidad. Cuando quieren tener preso a alguien no hay
argumento, ni defensas que valgan, pero para otras personas es diferente. Si
no, hay que verlo con los pistoleros de Puente Llaguno que permanecieron prófugos
de la justicia por más de dos años, se entregaron y el mismo juez que nos
mandó a juicio privados de libertad les dio la libertad en audiencia de
presentación. Para nosotros no vale nada, no han aceptado ninguna prueba a
nuestro favor, ningún alegato, todo es declarado sin lugar, inadmisible, no
tiene apelación, no tiene recurso, no tienen consulta. Pero tengo confianza
en Dios que sabe que somos inocentes y que en cualquier momento va a surgir un
juez justo y valiente que haga valer el derecho sobre otros intereses y le
podamos demostrar nuestra inocencia.
—¿Qué opina del proceso que se le sigue?
—El proceso que se nos sigue es un proceso viciado legalmente, no se nos
puede demostrar culpabilidad porque no la tenemos. Esto es un juicio político,
un pase de factura. Tienen presos a unos policías para justificar que tienen
presos a los culpables de la masacre del 11-A y resulta que los verdaderos
culpables de lado y lado andan en libertad.
—¿Guardan algún rencor a quienes los involucraron en este juicio?
—A Danilo Anderson le deseo que Dios lo tenga en su gloria. A los ocho policías
tampoco les guardo rencor, pienso que ellos, desesperados por tener dos años
presos, se dejaron manipular por el fiscal que le ofreció beneficios
procesales que aunque siguiera vivo no le iba a cumplir. La desesperación les
hizo caer en la trampa.Me gustaría verles la cara de frente a cada uno de
ellos y que me digan: “Sí, usted me dio el arma y las instrucciones para
que yo matara e hiriera a esas personas que nos están imputando”. Yo me
imagino que ellos no deben estar tranquilos con sus conciencias, porque con
ninguno de ellos tuve contacto el 11 de abril, ni personal ni por radio. A la
mayoría de ellos no los conocía hasta que los vi presos. Ellos saben que soy
inocente. Algún día tendrán que rendirle cuentas a Dios por sus actos y
como Dios sí imparte justicia, justicia que no dan los tribunales, yo sé que
él los va a perdonar como los perdono yo.
Sólo le devolvieron la PM a la GN
Lázaro Forero considera que la PM atraviesa en la actualidad un momento difícil.
“Han sacado de la institución a una gran cantidad de excelentes
profesionales: comisarios, inspectores, sargentos y clases sólo con la excusa
de que firmaron o trabajaron con nosotros. Los han reemplazado con más de 200
funcionarios que fueron egresados, algunos expulsados y otros jubilados por
diferentes motivos, entre ellos actos de indisciplina o por su participación
en la toma de la PM”. El comisario opina que la partidización del cuerpo de
seguridad ha alcanzado cotas insospechadas:
“Los funcionarios bolivarianos nos reclamaban que nosotros habíamos
politizado a la PM, porque aparecíamos al lado de Alfredo Peña en las ruedas
de prensa. Politizada está ahora que parece una casa del Movimiento Quinta
República, donde el que no es bolivariano no puede pertenecer al cuerpo,
donde Fundapol en anuncios millonarios que con dinero de los propios
funcionarios se recuperaron y rotularon 10 autobuses, 20 Terrano, 10 Blazers y
12 Corollas para los médicos cubanos de la Misión Barrio Adentro”.
A los oficiales identificados como bolivarianos los cuestionan también por
otras razones: “Deben estar orgullosos porque lo único que han conseguido
es devolverle la PM a la Guardia Nacional”. Calificó de “golpe mortal”
la medida que se tradujo en la incorporación de tupamaros a la junta
reestructuradora del cuerpo de seguridad: “Esa gente que mató e hirió a
policías metropolitanos y de repente los tienes como jefes tuyos. La
desmoralización de los funcionarios fue total, el odio con que llegó esa
gente fue desastroso. Humillaron, vejaron, ofendieron a los funcionarios, casi
se caen a tiros dentro de la comandancia”.