Empeora el estado de derecho en Venezuela
CASTO OCANDO
El Nuevo Herald
MARICE COHN BAND
ANDRADE MOSTRO consternación por la situación de los derechos en Venezuela,
en especial de los presos políticos.
La radicalización del
proceso revolucionario en Venezuela
está empeorando la situación general de los derechos humanos en el país,
a la vez que continúa incrementando la cifra de detenidos por razones políticas,
según un informe de la organización Venezuelan Awareness Foundation (VAF).
La entidad, con sede en Miami,
denunció en su informe anual que la práctica de la tortura no se ha
eliminado, y que ``persisten aún lugares clandestinos para practicar la
tortura''.
Asimismo, VAF reportó que el número de presos políticos, que al cierre
del 2006 totalizaban 23, ahora se incrementó a 32, la mayoría de ellos
funcionarios policiales y militares disidentes.
''Estamos sumamente preocupados y consternados por el avence de estas prácticas
violatorias de los principios de integridad personal y emocional de las
personas sometidas a reclusión por el estado venezolano, por razones políticas'',
indicó Patricia Andrade, la presidenta de la organización.
El gobierno venezolano ha negado repetidas veces que practica la tortura, y
ha denunciado una campaña ''mediática'' nacional e internacional para
desacreditar al gobierno de Hugo
Chávez con estas acusaciones.
El reporte de la organización de Miami
coincide con denuncias sobre una ''política sistemática de violación de
derechos humanos'' emitidas el viernes por el Foro Penal Venezolano, una
organización independiente que sigue de cerca el desempeño de la justicia
en Venezuela.
''No tenemos una Defensoría del Pueblo a donde acudir, y el Ministerio Público
ha dado muestras claras de politización'', expresó Mónica Fernández, una
representante del Foro Penal.
Andrade llamó la atención sobre el grave caso de Raúl Díaz Peña, que
permanece detenido ilegalmente en la sede de la DISIP --la policía política
del régimen-- bajo riesgo de peligro de muerte por su estado de salud.
''Insistimos le sea otorgada la libertad por medidas sustitutivas de la cual
es merecedor de acuerdo con la ley, y que se le ha negado en todas las
intancias por ser un juicio político'', indicó la activista
venezolano-americana.
Díaz Peña lleva dos años detenido sin juicio, a pesar de que hace más de
un año que tiene una medida cautelar a su favor emitida por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El informe de VAF presentó el caso del capitán Luis Figueroa, quien sufrió
''cruentas torturas'' en un lugar alejado del centro de reclusión donde se
encontraba, cuando lo interrogaban sobre la fuga del dirigente de oposición
Carlos Ortega del centro de detención militar de Ramo Verde.
Figueroa estaba en la prisión militar cuando se produjo la evasión, el 15
de agosto del 2006, aunque según sus familiares no actuó como cómplice de
la fuga.
El escrito indicó que también se han registrado torturas físicas y psicológicas
en la sede de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), en el norte de
Caracas.
Los reportes de torturas coincidieron con declaraciones esta semana del
ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, de que militares
venezolanos torturaron hasta la muerte, en una base militar en el estado
Zulia, a dos oficiales de inteligencia colombianos que habían infiltrado
las FARC.
Sin embargo, VAF admitió en el reporte que los presos políticos detenidos
en la sede de la DISIP en Caracas,
''son tratados con respeto por sus carceleros y existen condiciones
medianamente respetables de reclusión''. Pero advirtió que con frecuencia
detenidos que precisan atención médica deben esperar un tiempo excesivo
para recibir los tratamientos.
Entre el grupo de detenidos por razones políticas se encuentran tres
generales, un coronel, un teniente coronel, cuatro capitanes, un mayor, 11
funcionarios policiales y 10 civiles, precisa el reporte de la organización.
''La tentación totalitaria avanza'', expresó el analista y ensayista político
Carlos Raúl Hernández al señalar elementos confirmatorios como ``la
anulación de la Asamblea Nacional, la subsunción del Poder Judicial, el
control del aparato electoral y los poderes de la Ley Habilitante''.
No obstante, Hernández aclaró que no podría afirmarse taxativamente que
en Venezuela
existe un ''régimen policial'' o ``represión indiscriminada''.
El informe de VAF denunció, además, las siguientes situaciones que
constituyen una violación de los derechos
humanos en Venezuela:
• Actos de hostigamiento hacia
familiares de los presos políticos.
• Profundización de la politización
del Poder Judicial.
• Revisiones humillantes a los
familiares de los presos políticos que los visitan.
• Reclusión ilegal de ciudadanos en
custodia por el estado venezolano.
• Práctica de persecución y
vigilancia a través de búsqueda por procesos de intercepción electrónica
y grabaciones ilegales.