23 de noviembre del 2003
Testimonio inédito de capitán venezolano
Comando que retuvo a Hugo Chávez se refugia en Lima
 
Escriben Luis Eduardo Cisneros y Enrique Flor / agenciaperu.com
 
GEBAUER Y MARTÍNEZ en Lima, siempre tienen presente volver a Venezuela.
EL CASO MARTINEZ
Otro militar venezolano refugiado en nuestro país es Wismerck Martínez, quien es buscado por autodenominado Régimen Bolivariano de Hugo Chávez al haberse negado a reprimir las manifestaciones populares del 11 de abril del 2002.
Martínez, comandante de la compañía de Sanidad del Comando Logístico en Venezuela, aseguró haber sido uno de los pocos que rehusó ejecutar el denominado plan Ávila, cuyo objetivo era reprimir las protestas civiles sacando tanques a las calles. La orden fue impartida por el mismo presidente Chávez.
“No podía permitir que salieran los tanques de guerra a enfrentar a una gente que iba nada mas con su franela, su pito y su consigna hacia Miraflores”, contó el capitán a agenciaperu.com.
Martínez aseguró haber recibido una orden “totalmente legitima del general Martínez Vidal, que me dijo que impidiera que salieran los tanques como fuera (…) Él me dijo: ‘Martínez Medina, acá como que viene un autogolpe de Estado, anda dirígete a la Alcabala e impide que salgan los tanques de allá”.
Por esta actitud, Wismerck Martínez estuvo preso “en el Regimiento Policial Militar como 4 o 5 horas, y después me sacaron pues se habían pronunciado las diferentes Fuerzas Armadas, motivado a que el Presidente y los Círculos Bolivarianos, habían mandado a acribillara a la gente, y habían muchos muertos ya”.
Sin embargo, fue una vez reestablecido el gobierno “que todos los que tuvimos que ver con la interrupción del periodo constitucional fuimos perseguidos en todo Venezuela, incluso nuestras casas fueron allanadas y nos dictaron orden de captura”.
Así, con el regreso de Chávez al poder empezó la venganza. Los capitanes Gebauer y Martínez hicieron pública su oposición al régimen chavista en la plaza Altamira. Con ello, la única alternativa que les quedó a estos comandos fue huir de su país.
“Como la Embajada del Perú queda cerca a la plaza Altamira, me decidí asilarme en la Embajada del Perú”, señaló Martínez, quien permaneció 45 días en este lugar.
Después de ese tiempo, Wismerck Martínez llegó a Lima, el 18 de junio del 2003. “Al principio fue muy duro, porque yo llegué aquí sólo, y no conocía a nadie (…) pero como es natural muchos venezolanos que están aquí se me acercaron y me ofrecieron la mano, me invitaron a comer, y poco a poco fui haciendo relaciones con venezolanos, con peruanos”, relató Martínez, quien, al igual que su compatriota Gebauer, señaló que mantiene viva la esperanza de volver a su país.