José Gregorio Martínez/La Verdad
La audiencia preliminar del comisario José Sánchez ”Mazuco”, que se
inició el 22 de enero y se suspendió el 14 de febrero por solicitud de
reposo de la jueza Fabiola Gerdel cuando sólo le faltaba anunciar la
decisión de pasarlo a juicio o dejarlo en
libertad, tendrá que empezar nuevamente desde cero, en vista de
que la titular del tribunal 19no. de Control del Área Metropolitana de
Caracas fue cambiada por cuarta vez.
Fuentes judiciales informaron que es ahora Reina Morandy Mijares, quien se desempeñaba como defensora del Pueblo del Área Metropolitana de Caracas, quien sustituye a Fabiola Gerdel luego de que ésta fuera designada como titular del tribunal 5to. de Control al reincorporarse a sus funciones, tras dos meses de reposo médico. Cabe destacar que la rotación general de jueces que se realiza una vez al año no se ha efectuado aún en este circuito.
Fuentes judiciales informaron que es ahora Reina Morandy Mijares, quien se desempeñaba como defensora del Pueblo del Área Metropolitana de Caracas, quien sustituye a Fabiola Gerdel luego de que ésta fuera designada como titular del tribunal 5to. de Control al reincorporarse a sus funciones, tras dos meses de reposo médico. Cabe destacar que la rotación general de jueces que se realiza una vez al año no se ha efectuado aún en este circuito.
Reina Morandy Mijares es hermana de Miriam del Valle Morandy Mijares,
magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia,
en la cual se decidió la radicación del caso de ”Mazuco” a
Caracas al ser aprobada la ponencia de su presidenta Deyanira
Nieves.
Retardo por cambio de juez
La primera jueza en conocer la causa fue Aura Alemán, quien se inhibió.
Posteriormente fue designada Fabiola Gerdel, y por reposo médico fue
sustituida temporalmente por Ángela Carrillo, quien era la titular del
juzgado 17mo. de Control. Carrillo se encargó del Tribunal 19no. de
Control, excepto del expediente del comisario ”Mazuco”. Reina Morandy
Mijares es la cuarta jueza en asumir este despacho en siete meses. Su
nombramiento como titular implica el reinicio de las audiencias que en
las que las partes hayan presentado sus alegatos.
El abogado penalista Guillermo Heredia explicó que según el Código
Orgánico Procesal Penal (COPP), en estos casos se maneja la figura de ”fijación
de una nueva oportunidad”, en vista de que el juez que conoce los
alegatos es el que decide. ”Se manejan dos principios, el de continuidad
y el de concentración, y aquí se impone el principio de concentración,
ya que el juez necesita iniciar nuevamente la audiencia para conocer los
alegatos de las partes”.
José Sánchez ”Mazuco” es acusado de presunta complicidad necesaria en el
delito de homicidio intencional contra Claudio Macías, asesinado el 8 de
agosto del año pasado en el retén El Marite; además de los delitos de
privación ilegítima de libertad con circunstancias alevosas y
quebrantamiento de convenios y tratados internacionales.
Sin precedentes
El ex secretario de Defensa y Seguridad Ciudadana cumple hoy siete meses
de prisión sin que se le haya iniciado aún un juicio y ahora con una
audiencia preliminar que vuelve a su fase inicial. ”Mazuco” fue
arrestado el 15 de septiembre del año pasado en su oficina mientras
conversaba con su abogado Jesús Inciarte, tras un operativo sin
precedentes en la región, en el que desplegaron cerca de 200
funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado, entre Guardia
Nacional y Polimaracaibo, habilitaron helicópteros, acordonaron el
centro de la ciudad y tomaron el aeropuerto, el puente Sobre el Lago y
todas los accesos a capital zuliana, pese a que ya él se había
presentado en tres oportunidades en la Fiscalía y el equipo de abogados
había garantizado que no había peligro de fuga.
Para la fecha había receso judicial y sólo estaban habilitados en el
Zulia los tribunales 1ero., 2do., 3ro., 7mo., 8vo., y 9no., según
precisó en ese entonces Inciarte; sin embargo, fue José Vicente Faría,
juez 4to. de Control, quien se encontraba de vacaciones, el encargado de
dictar la orden de captura.
”Mazuco” lleva más de seis meses en el Centro de Procesados Militares de
Ramo Verde, en Los Teques, estado Miranda, tras la radicación del juicio
a
Caracas. Los primeros 22 días de arresto los vivió en el Cuartel
Libertador, hasta que el caso fue radicado a la capital.
Isabel Hernández, abogada defensora, señaló que esta es otra
irregularidad en vista de que no se había producido ninguna acusación y
no es posible sacar un caso de su escenario natural mientras no haya una
acusación.
El proceso
Fue el 22 de enero de este año cuando luego de tres diferimientos se
inició la audiencia preliminar, la cual se paralizó el 14 de febrero,
cuando solo faltaba que Fabiola Gerdel tomara la decisión de dejarlo en
libertad o pasarlo a juicio, luego de haber escuchados los alegatos del
Ministerio Público y la defensa.
La razón de la suspensión fue la indisponibilidad de la jueza que por
cuestiones de salud solicitó un reposo por 15 días, el cual fue renovado
en cuatro oportunidades.
Hernández recordó que según el artículo 327 del Código Orgánico Procesal
Penal (COOP) una audiencia preliminar se puede efectuar en un lapso no
menor a 10 días y no mayor de 20, por lo que se incurrió en una
violación de la ley.
La detención
A las 10.45 de la noche del sábado 15 de septiembre de 2007 fue
aprehendido, cuando estaba en su oficina en la Secretaría de Seguridad
Ciudadana de la Gobernación del estado, el comisario José Sánchez,
conocido como ”Mazuco”. Estaba señalado como sospechoso de la muerte del
presunto funcionario de la Dirección de Inteligencia Militar del
Ejército (DIM), Claudio Masías, alias ”Chicho Cabeza”. Esa misma noche
fue trasladado a un reducido cuarto del Cuartel El Libertador, cuyas
adyacencias se llenaron de cientos de personas que lo apoyaron desde el
principio del proceso.
”Denunciamos un plan criminal y morboso montado contra el Zulia y sus
instituciones democráticas. Los zulianos lo enfrentaremos como en otras
oportunidades lo hemos hecho (…). Representantes del Gobierno, como José
Vicente Rangel y diputados zulianos de la Asamblea Nacional, andan
detrás de los negocios en la región. Esto es un plan diseñado para
cumplir una estrategia política”, fue la reacción inmediata de Nelson
Carrasquero, secretario de Asuntos Políticos, poco después de la
detención de González.
José González fue imputado por los delitos de homicidio intencional
calificado en grado de complicidad, privación ilegítima de libertad y
quebrantamiento de convenciones y tratados internacionales por la muerte
de Claudio Masías, asesinado en el retén El Marite el 8 de agosto.
Para ese entonces, la aprehensión del comisario fue calificada como un
show mediático que buscaba desestabilizar el piso político del Gobierno
regional. Se militarizaron todas las entradas y salidas de Zulia, desde
la cabecera del puente hasta el aeropuerto, para evitar un posible
escape de ”Mazuco”.
El comisario José Sánchez afirmó, a través de la voz de su representante
legal, Jesús Inciarte, que se sentía como un preso político más del
régimen del Gobierno. Su traslado al Cuartel Libertador violó sus
derechos constitucionales a ser juzgado el libertad hasta tanto no se
demuestre su culpabilidad. A juicio de su abogado, los elementos
plasmados en el expediente son insuficientes para privar de libertad a
cualquier enjuiciado.
Carrasquero repudió el despliegue policial, judicial, militar y los
diputados zulianos en la Asamblea Nacional, quienes más que contribuir
en el esclarecimiento de los hechos, han asumido una posición prepotente
de coacción a la justicia. A su criterio, la politización del juicio
desvió su curso de toda legalidad.
”Chicho Cabeza”
La mañana del 8 de agosto de 2007, funcionarios del Ejército,
conjuntamente con la Fiscalía 45ta. del Estado Zulia, a cargo de Lucy
Fernández y los fiscales nacionales 34to. 49no., Néstor Castellano y
Carlos García, respectivamente, y un equipo multidisciplinario de la
Brigada contra Homicidios de la Policía científica hicieron el
levantamiento del cadáver de Claudio Masías, alias ”Chicho Cabeza”, en
el pabellón B del retén El Marite. El cuerpo fue encontrado con una
sábana alrededor del cuello, por lo que se presumía un suicidio.
Los familiares de la víctima desmintieron la posibilidad de que atentara
contra su vida y aseguraron que el responsable de la muerte de su
allegado era el comisario José Sánchez. No sustanciaron las afirmaciones.
Las pruebas criminalísticas determinaron que se trataba de un homicidio.
Jhonny Márquez, entonces comisario de la Policía científica, informó que
”Chicho Cabeza” no sólo fue ahorcado, sino también salvajemente golpeado
y asfixiado por más de dos personas. Márquez aseguró que Masías tenía
antecedentes por extorsión, cobro de vacunas y secuestro. Las
credenciales que lo acreditaban como funcionario de Inteligencia Militar,
eran verdaderas y vigentes.